Podemos prevenir muchas enfermedades y encontrarnos sanos y en
buena forma adquiriendo hábitos saludables.
1. Una
alimentación variada y equilibrada
Una alimentación variada garantiza que el niño obtenga
los nutrientes que necesita. Por eso, aunque él tiene sus platos
favoritos, es importante animarle (sin obligarle) a probar cosas nuevas. El
gusto de los pequeños es cambiante y poco a poco aceptarán la verdura o el
pescado que al principio no querían ni ver. La pirámide alimentaria ofrece unas
cantidades y proporciones adecuadas. Hemos de tener en cuenta, las siguientes
pautas:
